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Personas mayores y comunidad: nuevas formas de participar, aprender y compartir

Personas mayores y comunidad: nuevas formas de participar, aprender y compartir
El envejecimiento activo implica mucho más que el cuidado de la salud. La participación social, el aprendizaje continuo y los vínculos con la comunidad son fundamentales para promover la autonomía, el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores. En este contexto, universidades e instituciones impulsan nuevas iniciativas que ponen en valor su experiencia y su papel activo en la sociedad.
Envejecer no significa dejar de aprender, participar o desarrollar nuevos intereses. Por el contrario, esta etapa de la vida puede representar una oportunidad para descubrir actividades, fortalecer vínculos, compartir experiencias y continuar formando parte de espacios de intercambio y crecimiento personal.
Cada vez son más las iniciativas que buscan ampliar las oportunidades de participación de las personas mayores, promoviendo una mirada que reconoce sus capacidades, conocimientos, derechos y deseos.
Un ejemplo de esta perspectiva es la propuesta de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa), que realizará el próximo 30 de octubre las primeras Jornadas Integrales de su Centro de Personas Mayores, bajo el eje Gerontología, Derechos y Comunidad.
Una mirada integral sobre el envejecimiento
La iniciativa de la Universidad Nacional de Lanús propone generar un espacio de encuentro entre la formación académica, los programas universitarios y las experiencias cotidianas de quienes trabajan con personas mayores.
Uno de sus principales objetivos es reconocer a las personas mayores como protagonistas activas en la construcción de conocimientos y en la vida comunitaria.
Este enfoque representa una mirada más amplia sobre el envejecimiento, que no se limita a las necesidades de asistencia o atención médica, sino que incorpora dimensiones igualmente importantes, como la participación social, el acceso a la educación, la autonomía y el ejercicio de los derechos.
Desde la gerontología, esta perspectiva permite comprender que el bienestar durante la vejez está relacionado tanto con la salud física y emocional como con las oportunidades de mantener relaciones significativas y participar en actividades que aporten motivación y sentido de pertenencia.
Aprender y compartir experiencias a cualquier edad
La posibilidad de continuar aprendiendo constituye una herramienta valiosa para el desarrollo personal de las personas mayores.
Los talleres culturales, las actividades recreativas, los espacios educativos y los encuentros intergeneracionales ofrecen oportunidades para estimular la curiosidad, ejercitar habilidades y descubrir nuevos intereses.
Además, estos espacios favorecen el intercambio de experiencias y conocimientos. Las personas mayores cuentan con trayectorias personales, profesionales y sociales que pueden enriquecer a otras generaciones y contribuir activamente a la comunidad.
Promover su participación también implica combatir prejuicios asociados a la edad y reconocer que cada persona tiene intereses, capacidades y proyectos propios, independientemente de los años que tenga.
El valor de los vínculos y la vida en comunidad
Mantener relaciones sociales significativas es un aspecto fundamental del bienestar emocional en todas las etapas de la vida.
En las personas mayores, los espacios de encuentro pueden contribuir a prevenir situaciones de aislamiento, fortalecer la autoestima y generar nuevas redes de acompañamiento.
Compartir actividades, participar en propuestas culturales o simplemente contar con oportunidades de conversación e intercambio permite sostener una vida social activa.
En este sentido, las residencias para personas mayores, los centros de día, las organizaciones comunitarias y las instituciones educativas cumplen un papel importante.
Más allá de brindar cuidados y acompañamiento, estos espacios pueden impulsar propuestas que estimulen la participación, respeten las preferencias individuales y favorezcan la integración con el entorno.
Envejecer con derechos, autonomía y protagonismo
Hablar de envejecimiento activo también significa reconocer el derecho de las personas mayores a tomar decisiones sobre su propia vida.
La autonomía, la libertad de elección, el acceso a actividades culturales y educativas y la posibilidad de expresar opiniones son aspectos esenciales para construir entornos verdaderamente inclusivos.
Por eso, resulta importante que las iniciativas destinadas a este grupo no sean pensadas únicamente para las personas mayores, sino también con ellas, escuchando sus intereses y promoviendo su participación en las decisiones.
Las jornadas organizadas por la Universidad Nacional de Lanús se inscriben en esta perspectiva, al proponer un diálogo entre el conocimiento académico, los derechos y las experiencias de la comunidad.
Una sociedad que reconoce el valor de todas las edades
Construir una sociedad más inclusiva implica comprender que el envejecimiento es una etapa diversa, atravesada por distintas historias, necesidades, capacidades y oportunidades.
Promover el aprendizaje, fortalecer los vínculos y generar espacios de participación no solo beneficia a las personas mayores, sino que también enriquece a toda la comunidad.
Porque una vejez plena no se define únicamente por recibir buenos cuidados, sino también por conservar la posibilidad de elegir, aprender, compartir y seguir siendo protagonista de la propia historia.
Fuente: Universidad Nacional de Lanús (UNLa). I Jornadas Integrales del Centro de Personas Mayores.